Ministerio Jóvenes

EL VOTO

“Por amor al Señor Jesús, prometo tomar parte activa en el Ministerio Joven de la Iglesia, haciendo todo lo que pueda para ayudar a otros, y para terminar la obra del Evangelio en todo el mundo”

  • Llevar a la juventud a entender su valor individual y a descubrir y desarrollar sus dones espirituales y habilidades.

  • Equipar y habilitar a los jóvenes para una vida de servicio dentro de la Iglesia y la comunidad.

  • Asegurar la integración del joven en todos los aspectos de la vida y desarrollar en ellos liderazgo, a fin de que puedan participar plenamente en la misión de la iglesia.
  • Conservaremos el propósito y efectividad del ministerio al relacionarlo con las necesidades de los jóvenes.

  • Desarrollaremos un ministerio equilibrado, incorporando los principios bíblicos de compañerismo, fortalecimiento espiritual, adoración y misión.

  • Escucharemos a los jóvenes y estaremos informados de sus percepciones, intereses y sugerencias.

  • Crearemos una atmósfera de amor, aceptación y perdón, elementos claves para la efectividad de cualquier ministerio.

  • Innovaremos nuestros programas porque reconocemos que los jóvenes de hoy viven en una sociedad cambiante.

  • Encontraremos inspiración en la Palabra de Dios y en nuestra historia y tendremos fe en Dios para el futuro.

  • Proveeremos expresión amplia para nuestra filosofía a través de los diversos estilos de los ministerios ordenados por Dios y de los programas.

  • Realizaremos evaluaciones frecuentes para asegurarnos de que nuestro objetivo principal sea alcanzado.

El Cuerpo de Cadetes Médicos Adventista es una organización basada en las creencias y doctrinas de la Iglesia Adventista del Séptimo Día. En sus inicios, el propósito fue de entrenar gente para el área de medicina de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos de América, pero después de la década de 1970, ha estado trabajando para la comunidad ayudando en desastres y rescates.

Filosofía

El Cuerpo de Cadetes Médicos Adventista de Rio Piedras es un programa bajo la administración del departamento de jóvenes de la iglesia. En el cual se aceptan personas de ambos sexos de dieciséis (16) años en adelante. Se les entrena y capacita para servir a Dios, a su prójimo y a la comunidad, a fin de socorrer en momentos de necesidad como desastres naturales y accidentes. Organiza efectivamente los recursos humanos y materiales con el fin de proveer apoyo espiritual y logístico, en forma rápida; manteniendo en alto su lema: Servir, Servir y Servir, reduciendo así el sufrimiento humano.